En estos artículos pretendemos expresar nuestra opinión
sobre los asuntos de actualidad y hacer propuestas de futuro.
Si tienes interés en profundizar en su contenido o ampliar
al información en que se sustentan dínoslo.
Artículos:
Hay que peatonalizar más calles, pero con sentido común
17/02/2007
La ciudad debe propiciar la felicidad de los que la habitan. Solo ese deseo, principio o fin debe presidir todas sus acciones. Construir la ciudad del siglo XXI supone contar con un proyecto de ciudadanía, ampliar los derechos de tercera generación: el derecho al lugar y a la movilidad, a la ciudad refugio, a la identidad local, al autogobierno, a la igualdad jurídica de todos los residentes y a la diversidad cultural.
Muchos burgaleses se quejan de los continuos problemas que soportan como consecuencia del tráfico, la escasez de aparcamientos o la dificultad que tienen para acceder a sus viviendas en las zonas peatonalizadas. Tienen razón. En muchas ocasiones, se han peatonalizado calles sin tener previstas las medidas alternativas que garanticen una movilidad y accesibilidad razonable.
El Centro Histórico no es un gran museo al aire libre hecho a la medida de los turistas. Debe ser una zona viva e integrada en la que predominen las viviendas sobre los usos terciarios y en la que exista el comercio y las dotaciones públicas necesarias para satisfacer las necesidades de los que allí habitan. Los intereses inmobiliarios han expulsado a una parte de la población tradicional con escasos recursos económicos y está provocando la ruina de una parte importante de nuestro patrimonio edificado.
La ciudad se debe construir a la medida de los ciudadanos y no de los vehículos, lo cual no es incompatible con que los vecinos puedan acceder a sus viviendas cuando regresan del mercado con las compras o cuando necesitan del vehículo para atender a las personas con algún tipo de discapacidad.
Para conseguir este equilibrio, es necesario proporcionar plazas de aparcamiento suficientes para los residentes, incrementar sustancialmente la oferta de transporte público, flexibilizar los criterios de acceso a los residentes en zonas peatonales y disminuir el tráfico de paso.
Hay que continuar peatonalizando calles en toda la ciudad, no sólo en el centro histórico, pero previamente hay que resolver los problemas que tenemos los ciudadanos.
Mejorar el tráfico para proporcionar mayor calidad de vida
05/10/2006
Optimizar el transporte público, fomentar modos alternativos de transporte, incrementar el número de plazas de aparcamiento, arreglar las vías urbanas y proteger más al peatón son medidas imprescindibles para mejorar el tráfico e incrementar la seguridad.
Los autobuses urbanos deben ampliar sus líneas cubriendo los nuevos sectores urbanizados en Gamonal, Villimar, Huelgas y zona sur. Un mayor control de las Vías de Atención Preferente, VAP, y la ampliación de los servicios contribuiría a dar mayor fiabilidad al transporte público e incrementar su número de usuarios.
La ciudad cada vez recibe más vehículos privados procedentes del Alfoz. El Ayuntamiento, la Diputación y la Junta deben ofrecer alternativas de transporte público en horario adecuado para atender las necesidades de asistencia al trabajo y a los centros educativos.
La bicicleta y otros modos alternativos de transporte, además de fomentar hábitos saludables de vida, humanizan la ciudad, reducen la contaminación y mejoran la fluidez del tráfico. Hay que completar la red del carril bici creando una malla que una las diferentes zonas. Hay que recuperar, para facilitar el acceso al centro, el tramo que se ha suprimido en la Avenida de Reyes Católicos para hacer aparcamientos.
La carencia de estacionamientos disminuye la calidad de vida. Desde hace tres años está disponible una parcela municipal en Villalonquéjar para crear las 400 plazas de camiones que se necesitan. El aparcamiento construido durante la pasada legislatura en el antiguo solar de Campofrío es un buen ejemplo de cómo gestionar la construcción de un aparcamiento para residentes garantizando el consenso social necesario. La zona residencial en la antigua Academia de Ingenieros, Lavaderos, el Silo y la calle de Vitoria, una vez terminada la circunvalación, son lugares a estudiar.
Es necesario cerrar las circunvalaciones exterior e interior. El peatón debe gozar de mayor seguridad. Los rebajes de bordillo deben sustituirse por elevaciones de la calzada, salvo en las grandes vías por las que circula el transporte público, que garantizan la preferencia de los peatones.