Retrasos razonables Miércoles, 22 de Julio del 2009
Que las grandes obras se retrasen superando los plazos de ejecución inicialmente previstos es razonable. Seguramente el retraso será directamente proporcional al tiempo que se haya pretendido reducir en la elaboración, supervisión y aprobación del proyecto.
Lo que no es razonable es convertir la gestión pública en pura propaganda o intentar engañar a los ciudadanos.
En el año 2007, Juan Vicente Herrera comprometió su palabra diciendo que el 29 de junio de 2009 ingresaría el primer paciente en el nuevo hospital de Burgos. Además, manifestó que la “privatización” de la construcción y gestión del nuevo hospital era la garantía de que se iban a cumplir escrupulosamente los plazos de construcción.
Ahora se ha demostrado que lo dicho por Herrera no era verdad. Las obras acumulan un retraso de un año y, lo que queda….. Dependiendo de qué obra se trate y de quien la gestione algunos comentaristas califican los retrasos como expresión clara e indubitada de la ineficacia del político de turno y del abandono al que estamos sometidos los burgaleses o como detalle menor que no nos debe llevar a menospreciar el esfuerzo que se ha hecho para acelerar al máximo las obras.
Herrera debe hoy asumir sus responsabilidades y rendir cuentas explicando las razones de sus palabras. Lo que dijo fue, como mínimo, una tontería. Ruego que me disculpe quien se sienta molesto con este calificativo pero es el término más suave que se me ocurre. Que la obra sea gestionada por una empresa privada o por la administración pública no significa que se reduzcan los plazos de construcción.
Las empresas constructoras, los obreros y los técnicos serían los mismos y sólo cambiarían los gestores. Tanto en la empresa privada como en la pública hay buenos y malos gestores.
No tengo duda de que la empresa concesionaria ha colocado al frente de la obra a gestores acreditados; también sé que en la administración pública existen gestores suficientes de valía sobrada. Ciertamente, en ocasiones la tramitación administrativa ralentiza las obras porque los responsables públicos no le dedican la prioridad debida. Supongo que no sería este el caso.
Ante estas evidencias se plantean las dudas sobre los motivos que tuvo Herrera para decir lo que dijo. Muchas razones existen para explicar que el PP haya optado por esta fórmula: su deseo de enmascarar la deuda pública, el deseo de abrir el camino a la sanidad privada en la gestión de la sanidad pública, su absoluta desconfianza en la capacidad gestora de la administración regional al ser conscientes de que han llenado los servicios centrales de las consejerías con políticos-funcionarios de incapacidad probada, etc. Herrera tiene la palabra.
De momento se ha demostrado que esta “privatización” de la sanidad pública no consigue reducir los plazos para construir el nuevo hospital.
En unos meses se comprobará que la fórmula elegida tampoco sirve para que los costes se ajusten al presupuesto aprobado. En el año 2012 ya sabremos que esta fórmula supondrá un incremento considerable del gasto como ya se ha puesto de manifiesto internacionalmente y así ha sido ratificado por la OMS y, finalmente, se demostrará que empeora la calidad del servicio público sanitario.
Herrera no ha hablado en la visita a las obras. Él sabe que lo que aquí digo es cierto.
Hay una nestesia generalizada en la población y muchas veces se da por bueno o cierto lo que se publica en los papeles o lo que se escucha cuando no son más que mentiras o lo que es peor, medias verdades aderezadas con intereses particulares.
Te felicito por este espacio de encuentro con los que te votaron y con los que no lo hicimos, pero el motivo de que esté escribiendo es otro.
Aprovechando que se va a cumplir 7 años del dramático descenso del Burgos a Segunda B por su conversión fallida en SAD, y dado que en aquel momento eras el Alcalde de la ciudad y tuviste un papel importante en las negociaciones o en las conversaciones de aquellos frenéticos últimos días de julio me gustaría que de una vez por todas nos dijeras qué pasó, con quién te reuniste en tu condición de Alcalde, a quién se pidió ayuda, etc, etc.
En aquel momento o no fuiste muy transparente o los medios de comunicación no quisieron que el aficionado de a pie se enteresa de lo que realmente pasó.
7 años después a mí, y estoy seguro que a mucha otra gente, nos gustaría saber.
Ángel Olivares dijo:
Miércoles, 29 de Julio del 2009 - 08:45
En líneas generales se produjo una presión escandalosa para que el Ayuntamiento pusiera todo el dinero que la Junta Directiva del Burgos no tenía o no quería poner.
Meses antes de que se produjeran estos acontecimientos ya dije que el Ayuntamiento, de ninguna manera, iba a participar en la dirección del club y que la ayuda municipal se tendría que canalizar por otros medios como podrían ser contratos publicitarios, subvenciones, etc.
La experiencia municipal de años anteriores era suficientemente clara como para que esta opinión tuviera el apoyo de todos los partidos políticos.
En aquellos días se interesaron por el club diferentes personas, cuyo nombre comprenderás que omita, que estudiaron la posibilidad de hacerse cargo del club. En términos generales casi todos los intereses pasaban por operaciones inmobiliarias.
De una manera u otra, se pone de relieve que nadie regala nada. De una manera u otra todos obtienen beneficios del fútbol. El proyecto deportivo tiene que ser viable económicamente porque sino no tendrá futuro.